
El pasado 31 de octubre, Honda celebró el 9 cumpleaños de su robot ASIMO con una puesta de largo en el hotel Bienvenida Plaza de Tokio. Hay que recordar que, aunque Honda lleva la friolera de 23 años criando a ASIMO, sólo cuentan su edad por el número de vidas pasadas hasta llegar a su aspecto actual.
En 2006 salio la última versión, más bajita y estilizada y a la que se le dio la ciudadanía nipona. Desde el momento en que cogió el pasaporte ha visitado más de 25 países en más de 200 presentaciones, estando más de la mitad de su vida de exitosa tourné. Hasta la revista Newsweek le ha nombrado en su “Top 100 de japoneses respetados en el mundo”.
Para rendirle respeto en su onomástica, además de una tarta que no pudo ni probar, se presentaron todos sus familiares del pueblo, todas las versiones anteriores que con su esfuerzo y dedicación hicieron posible al humanoide más querido de la Tierra.
Y no nos extraña que ASIMO cuente sólo los años desde que se le puso cara, pues su árbol genealógico parece más el de una familia de lavavajillas con patas que el de un robot que marcará historia. Desde la E0, la primera versión, apenas unas canillas metálicas sin torso, a la P3, la actual, han pasado exactamente 9 modelos, los años que ASIMO tiene.
La web japonesa Robo Watch estuvo allí para inmortalizar a toda la familia junta por primera vez fuera de los laboratorios. Porque detrás de cada gran robot, hay grandes prototipos…
En 2006 salio la última versión, más bajita y estilizada y a la que se le dio la ciudadanía nipona. Desde el momento en que cogió el pasaporte ha visitado más de 25 países en más de 200 presentaciones, estando más de la mitad de su vida de exitosa tourné. Hasta la revista Newsweek le ha nombrado en su “Top 100 de japoneses respetados en el mundo”.
Para rendirle respeto en su onomástica, además de una tarta que no pudo ni probar, se presentaron todos sus familiares del pueblo, todas las versiones anteriores que con su esfuerzo y dedicación hicieron posible al humanoide más querido de la Tierra.
Y no nos extraña que ASIMO cuente sólo los años desde que se le puso cara, pues su árbol genealógico parece más el de una familia de lavavajillas con patas que el de un robot que marcará historia. Desde la E0, la primera versión, apenas unas canillas metálicas sin torso, a la P3, la actual, han pasado exactamente 9 modelos, los años que ASIMO tiene.
La web japonesa Robo Watch estuvo allí para inmortalizar a toda la familia junta por primera vez fuera de los laboratorios. Porque detrás de cada gran robot, hay grandes prototipos…
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